Aparición de la Virgen de las Lajas (relato tradicional)
María Mueses de Quiñónez, conocida popularmente como “la Juana”, descendiente de los caciques de Potosí (población ubicada a pocos kilómetros de Ipiales), es la protagonista del relato tradicional de la aparición de la Virgen del Rosario de las Lajas.
Hacia el año 1754, María transitaba por los abismos del cañón de las Lajas, un paraje solitario y rocoso donde, según las creencias de la época, se escuchaban voces y presencias misteriosas. Temerosa, se refugió en una cueva natural a orillas del río, donde invocó la protección de la Virgen del Rosario.
En ese momento, sintió que alguien la tocaba en la espalda. Asustada, volteó, pero no vio a nadie. Sobrecogida por el miedo, abandonó rápidamente el lugar.
Tiempo después, María regresó al sitio llevando a su hija Rosa, una niña sordo-muda de nacimiento. Al descansar cerca de la cueva, la niña habría pronunciado por primera vez palabras, señalando la presencia de una figura luminosa en la roca, a la que describía como una “mestiza” con un niño en brazos. María, sorprendida por el hecho de que su hija pudiera hablar, no logró ver nada de lo que la niña describía.
Al regresar a su hogar en Potosí, la niña desapareció misteriosamente. Desesperada, María volvió al lugar del suceso y la encontró de rodillas frente a la imagen, en actitud de recogimiento. Este hecho reforzó la fe de la familia en la presencia milagrosa del lugar.
Con el tiempo, tras la muerte de la niña Rosa, María llevó su cuerpo al sitio y pidió a la Virgen su intercesión. A partir de estos acontecimientos, la noticia se difundió en la región y comenzó a crecer la devoción. Habitantes de Ipiales y zonas cercanas organizaron peregrinaciones al lugar, donde afirmaban ver la imagen de la Virgen en la roca del cañón del río Guáitara.
Según la tradición, la aparición definitiva de la imagen ocurrió el 15 de septiembre de 1754, fecha que con el tiempo se convirtió en día central de peregrinación y celebración religiosa.
Contexto histórico y devocional
El relato de las Lajas forma parte de la tradición oral religiosa del sur de Colombia y está profundamente ligado a la devoción mariana en la región andina. El lugar donde se desarrolla la historia es el actual Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas, construido posteriormente para albergar y venerar la imagen milagrosa atribuida a la aparición.
El templo actual, de estilo neogótico, fue construido principalmente entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, y se levanta sobre el cañón del río Guáitara, integrado de manera única al paisaje rocoso. Es considerado uno de los santuarios más impresionantes de América Latina por su arquitectura y ubicación.
La devoción a la Virgen de las Lajas atrae cada año a miles de peregrinos de Colombia y de otros países, especialmente durante las festividades religiosas de septiembre, manteniendo viva una tradición que combina historia, fe popular y patrimonio cultural