Construcción del Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas
El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas se levanta majestuosamente sobre el cañón del río Guáitara, en el departamento de Nariño, al sur de Colombia. Ubicado a aproximadamente 7 kilómetros de Ipiales y a 11 kilómetros del Puente Internacional de Rumichaca, constituye uno de los principales centros de peregrinación mariana de América Latina y una de las obras arquitectónicas más admiradas del continente.
Construido en estilo neogótico, el templo actual se integra de manera armoniosa con el paisaje andino y se erige precisamente en el lugar donde, según la tradición, ocurrió la aparición de la Virgen del Rosario de Las Lajas en 1754. La imagen, plasmada sobre una roca natural, permanece en el centro del altar mayor y constituye el corazón espiritual del Santuario.
Cada año miles de peregrinos provenientes de Colombia, Ecuador y diversos países del mundo visitan este lugar de fe para agradecer favores recibidos, participar en las celebraciones litúrgicas y encomendar sus necesidades a la protección maternal de la Virgen de Las Lajas.
El aporte de los benefactores
La construcción del Santuario fue posible gracias al esfuerzo conjunto de sacerdotes, arquitectos, obreros y miles de fieles devotos. Entre ellos sobresale la figura de José María Rivera, conocido popularmente como “El Ciego Rivera”, quien dedicó gran parte de su vida a recorrer pueblos y ciudades solicitando ayudas económicas y materiales para la construcción del templo.
Su incansable labor permitió recaudar importantes recursos destinados a la obra. La tradición recuerda a Rivera como uno de los grandes benefactores del Santuario, ejemplo de fe, sacrificio y amor a la Virgen.
Igualmente destacable fue la participación de numerosos trabajadores campesinos de la región, quienes, bajo la dirección de los arquitectos e ingenieros responsables, aprendieron técnicas de construcción mientras contribuían a levantar una de las obras religiosas más importantes de Colombia.
Historia de los Templos de Las Lajas
La historia constructiva del Santuario puede dividirse en varias etapas que reflejan el crecimiento constante de la devoción mariana y la necesidad de contar con espacios adecuados para recibir a los peregrinos.
Primera etapa: La choza primitiva (1754)
Tras los acontecimientos relacionados con la aparición de la Virgen, los habitantes de la región levantaron una sencilla choza de madera y paja para proteger el lugar de veneración. Este primer refugio permaneció durante varias décadas y fue el punto de encuentro de los primeros peregrinos.
Primer Templo
En 1754, Fray Gabriel Villafuerte promovió la construcción de una pequeña capilla pajiza sobre el sitio de la aparición, considerada el primer templo de Las Lajas
Segunda etapa: La capilla de ladrillo y cal (1769 – 1776)
El creciente número de visitantes hizo necesaria una construcción más sólida. El 21 de abril de 1769, el sacerdote Eusebio Mejía y Navarro inició la construcción de un segundo templo elaborado con ladrillo, cal y materiales permanentes.
La obra se concluyó aproximadamente siete años después y constituyó la primera estructura arquitectónica formal del Santuario.
Segundo Templo
Construido entre 1769 y 1776 bajo la dirección del padre Eusebio Mejía y Navar
Tercera etapa: Ampliación del Santuario (1859 – 1893)
A mediados del siglo XIX la afluencia de peregrinos continuó aumentando. Por esta razón se emprendió una ampliación significativa de la estructura existente, con la participación del arquitecto Mariano Aulestia.
La obra fue impulsada por el padre José María Burbano España y Lara, dando origen a un templo más amplio y resistente que sirvió durante varias décadas.
Tercer Templo
Construido entre 1859 y 1893, representó un importante avance arquitectónico y consolidó al Santuario como centro regional de peregrinación
Cuarta etapa: El Santuario actual (1916 – 1949)
La construcción del actual Santuario comenzó oficialmente el 1 de enero de 1916 con la bendición de la primera piedra. El proyecto contemplaba una obra monumental acorde con la importancia que había adquirido el lugar.
Participaron activamente los capellanes José María Cabrera, Ángel María Chamorro y Justino C. Mejía y Mejía, así como los arquitectos Lucindo Espinosa, de Nariño, y Gualberto Pérez, de Ecuador.
Uno de los mayores desafíos fue la construcción del gran puente que sirve de base y acceso al templo. Los primeros intentos enfrentaron dificultades técnicas que ocasionaron retrasos y pérdidas económicas. Sin embargo, gracias al esfuerzo conjunto de la Iglesia, los benefactores y la comunidad, las obras pudieron continuar.
Para sostener la estructura se construyeron complejas galerías y bóvedas sobre el profundo cañón del río Guáitara. Estas obras de ingeniería permitieron crear la plataforma necesaria para levantar el actual templo neogótico, considerado hoy una de las construcciones religiosas más impresionantes de América.
Cuarto Templo
La construcción principal se desarrolló entre 1916 y 1949, año en que fue concluida la estructura fundamental del Santuario que contemplamos en la actualidad.
Un patrimonio de fe y cultura
El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas es mucho más que una obra arquitectónica. Representa la fe de generaciones de creyentes que, durante más de dos siglos, han contribuido con su trabajo, sus recursos y su devoción para conservar este lugar sagrado.
Hoy, reconocido como uno de los principales destinos religiosos de Colombia, continúa acogiendo a miles de peregrinos que encuentran en este escenario de fe, naturaleza e historia un espacio privilegiado para el encuentro con Dios y con la Virgen María.