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Guía Turística

Una vez se llega a la ciudad de Ipiales, las guías de señalización indican al turista el camino; exactamente por la carrera 6ª, la cual desemboca en la Avenida Las Lajas nor-este de la ciudad.

Se pasará necesariamente barrio el Charco, lugar celebre ya que allí se prepara el plato típico de la región: el cuy, plato típico de la región.

En la carretera hacia las Lajas encontrara monumentos dignos de admirar, como también el teleférico, y el mirador desde donde ser aprecia el santuario en el abismo.

Al final de los cinco (5) kilómetros, encuentra parqueaderos para vehículos grandes y pequeños, y la estación de los taxis de servicio público, la vía se bifurca frente a una estatua de la inmaculada, la que tiene a sus pies un león en acecho. De allí hay que desviar hacia la derecha para luego tomar uno de los dos caminos peatonales que llevan directamente al del Santuario.

En el descenso que conduce al Santuario se encuentra la Casa Cural, la casa pastoral, lugar para hospedarse con capacidad para albergar setenta (70) personas, con capilla y salones para conferencias, desde sus jardines se puede apreciar la hermosa cascada de 45 metros de altura por la cual la quebrada Frontales, tributa sus aguas el río Guáitara. Continuando con el recorrido puede encontrar espacios de descanso y recreación para niños, un Centro Comercial y Hotel la casa de peregrinos. Continuando por el sendero están los monumentos al Ciego Rivera, gran milagro de la Virgen, y la de la india Juana Mueses de Quiñónez con su hija Rosa a las espaldas. Fue ella quien miro por primera vez a la imagen. Su hija Rosa, sordomuda, entonces le gritó: “La Mestiza me llama…” Esto sucedió a principios del siglo XVIII. El pavimento de las losas termina en una plazoleta desde la cual se admira el monumento de estilo medieval levantado por la fe de los creyentes.

Sobre un montículo que domina el abismo esta una gigantesca estatua de San Miguel Arcángel aplastando con su pie al demonio.

Junto al río se mira la planta eléctrica, hace cincuenta (50) años construida y con suministro de 300 kilovatios. Sobre las rocas adyacentes al Santuario millares de placas con inscripciones pregonan la fe y el poder de la Madre de Dios. Sobre los muros del templo está escrita la historia de tan extraordinaria construcción.

Se admiran por dentro y fuera de la Basílica hermosos vitrales, con las primeras apariciones de la Virgen en el mundo.

Una vez colmados los anhelos de contemplación, el visitante puede regresar subiendo los 263 escalones que lo llevaran al poblado. Sus contadas calles constituyen un mercado persa, en donde podrá comprar recuerdos, cuadros y artesanías que los habitantes del lugar elaboran. Es digno de admirar una fuente de agua adornada de ángeles con una inscripción en la parte superior: “AUT BIBES AUT ABEAS” (o sacias tu sed o te marchas) o también te acomodas a las costumbres o no vives en sociedad.

Cabe anotar que Las Lajas es un lugar único en el mundo, por su belleza natural y singular, arquitectura de la basílica, empotrada en los peñones del río. La belleza del cuadro de la Madre de Dios, es una imagen viva con rara expresión en su mirada. Cada vez que los peregrinos y turistas visitan el Santuario, las almas sienten un temblor espiritual y los cuerpos se llenan de alegría que es vida.